21 abril 2011

PRES revisited


Polonia. Un pais desconocido que ha sufrido como ninguno las barbaridades del siglo XX. Un pais que reventó a finales del siglo XVIII y cuyos restos fueron repartidos entre Rusia, Prusia y Austria. Un pais que recobró la independencia tras la primera guerra mundial, pero al que todavía le esperaba lo peor: las ocupaciones nazi y soviética del 39, que causaron más de seis millones de muertos. Un pais que aguantó 50 años de dictadura soviética, hasta que en 1989 recuperó su independencia, lo que le llevó a las puertas de la Unión Europea en 2004.

Polonia. Un sufrido pais de 40 millones de habitantes que, si exceptuamos las revueltas de finales de los 80 del sindicato Solidaridad, casi nunca ha sido noticia en los últimos 25 años. En el terreno socio-cultural, pocos nombres han emergido de su superficie: el papa Wojtyla era polaco, como también lo son el astrónomo Copérnico, los escritores Joseph Conrad y Kapuscinski, los cineastas Wajda y Kieslowski y los compositores Chopin, Gorecki y Penderecki. Pocos nombres pero grandes, diría yo.

En este extraño contexto, un músico llamado Józef Patkowski fundó en 1957, cuatro años después de la muerte de Stalin, el Polish Radio Experimental Studio de Varsovia, más conocido por sus iniciales PRES. Sus fundadores presumen de que PRES fue el cuarto estudio de estas caracteríticas en todo el mundo, solo precedido por el Studio D'Essai de Paris, el Studio für Elektronische Musik de Colonia y el Studio de Fonología Musicale de Milán. Pero a diferencia de estos tres importantes estudios, en los que sus compositores llegaron a ser grandes nombres de la música del siglo XX, los compositores polacos que trabajaron y grabaron en el PRES solamente fueron reconocidos por un número reducido de seguidores polacos, a pesar de que allí se realizaron cientos de grabaciones de composiciones para cine, televisión, radio y otros menesteres por compositores como Krysztof Penderecki, Boguslaw Schaeffer, Tomasz Sikorski, Krzysztof Knittel, Jaroslaw Kapucinski y Bohdan Mazurek.

En general, las grabaciones de este studio no han sido fáciles de conseguir fuera de Polonia, por lo que ha sido una gran noticia que el sello polaco Bôlt haya decidido sacar al mercado tres grabaciones de la música relaccionada con este estudio, a saber:

BR ES01 PRES Revisited. In Memoriam Józef Patkowski
Interesante doble CD en el que en el primer disco nos encontramos siete grabaciones originales realizadas en el estudio PRES: Assamblage (1966) y Antiphona (1975) de Boguslaw Schaeffer, Collage (1965) y Dixi (1967) de Eugeniusz Rudnik, Esperienza (1968) y Episodes (1973) de Bohdan Mazurek y Psalmus (1961) de Krzysztof Penderecki. Interesantes como son estas grabaciones, la sorpresa la encontramos en el segundo CD, que documenta un concierto realizado el 13 de diciembre de 2009 en el londinense Café Otto, donde un grupo de músicos relaccionados con la improvisación hacen lecturas muy particulares de esas mismas siete composiciones. Estos músicos son Phil Durrant (violín), John Tilbury (piano) y Eddie Prévost (percusión), a los que se sumaron dos jóvenes músicos polacos: Maciej Sledziecki (guitarra) y Mikolaj Palosz (cello). Todos los intérpretes excepto Prévost realizan una lectura en solitario de alguno de los siete temas, entre los que destacan la interpretación de Psalmus por Tilbury y la de Dixi por Palosz. En el otro extremo, los cinco al completo interpretan Esperianza de Mazurek y para terminar improvisan un homenaje a Boguslaw Schaeffer al que llaman "Hommage to Boguslaw Schaeffer's Symphony". Un buen disco al que merece la pena dedicar unas cuantas escuchas.

BR ES02 Bohdan Mazurek - Sentinel Hypothesis
Doble CD monográfico de la obra de una de las más importantes figuras del PRES, Bohdan Mazurek, que empezó en el estudio como ingeniero de sonido en 1962 y acabó siendo uno de sus más ilustres compositores. Las composiciones que aparecen en este doble CD abarcan el periodo desde 1967 a 1989, y cubren un amplio espectro estilístico, desde lo que podemos llamar "electrónica clásica" hasta algo parecido a lo que hoy conocemos como "field recordings" (curioso, ya que gran parte de la obra de Mazurek fue utilizada para programas infantiles de televisión), pero que todavía hoy suena fresca y original. Entre estas composiciones, podemos destacar Bozzetti  (1967), Sinfonia Rustica (1970), Daisy Story (1979), From a notebook (1983) y Pennsylvania Dream (1987).

BR ES03 Zeitkrtazer plays PRES
El tercer disco de la serie y el único que no es doble. Contiene seis lecturas de otras tantas composiciones del estudio realizadas por el ensmeble alemán Zeitkratzer, del que no hace mucho escribí en este blog. De las seis composiciones, dos ya aparecían en el primer disco de la serie, "PRES revisited": "Dixi" de Rudnik y "Episodes" de Mazurek. A ellas hay que añadir dos composiciones de Krzysztof  Knittel, "Low sounds" y "Norcet", y sendas composiciones de Elzbieta Sikora, "View from the window" y Dennis Eberhard "Icon (for tape)". El disco se grabó en la White Synagogue de Sejny el 4 de septiembre del pasado año. Los chicos y chicas de Zeitkratzer nos demuestan que lo que en los años 60 solo podía grabarse en un estudio, en el siglo XXI puede interpretarse en vivo con instrumentos tradicionales como violin, viola, trombón, saxofón, ... Zeitkratzer, a quien a veces he criticado por sus excesos, están muy comedidos y concentrados en estas seis grabaciones, y Zeitkratzer plays PRES es para mí el mejor disco de la serie.

Escuchando
Jennifer Allum/Eddie Prévost - Penumbrae (Matchless 2011)
John Cage - One/One2/One5 (Neos 2010)
John Cage - ASLSP (Neos 2010)
Christian Wolff - Piano pieces (Neos 2008)
Zeitkratzer - Plays PRES (Bôlt 2010)
Various Artists - PRES revisited. Józef Patkowski in memoriam (Bôlt 2010)

11 abril 2011

Crossroads


Allá por el mes de septiembre de 2007, echaba a andar este blog mientras leía el libro “On beauty” de Zadie Smith y tomaba unas copas de Pago de Carraovejas del 2004. Por aquel entonces compré una caja de este magnífico vino, y a lo largo de estos tres años y medio he ido disfrutando del resto de botellas. Esta noche he abierto la última que me quedaba, y la verdad es que el vino sigue en un excelente estado de forma. Lástima que sea la última! Me siento a leer “Los sinsabores del verdadero policía” de Bolaño con el “Four walls” de Cage de fondo. No puedo. El piano de John McAlpine se lleva toda mi atención. “Four walls” es una música violenta, apasionada, arrolladora. Es como una lucha entre un hombre y un piano, un combate al que McAlpine se emplea con absoluta dedicación. Por momentos no se sabe muy bien quien toca a quien: si es el hombre quién toca el piano o al revés, el piano quien toca al hombre. No se si Cage lo tenía en mente cuando la escribió, pero la obra se divide en dos actos y catorce escenas (casi quince como los combates de boxeo) y su título podría recordarnos al cuadrilátero. Y no es hasta la escena final cuando comprobamos que quien gana es el hombre, que es él quien toca al piano (por cierto, esta última escena se titula “sharp and angry”, fuerte y enfadado). Lo que yo decía.

Me pregunto que debió pensar la gente que la escuchó por primerra vez cuando Cage la estrenó en 1944 con el ballet de Merce Cunningham. Más que vanguardia, les debió parecer “punk”. Cage se había instalado en Nueva York a principios de esa década, y a pesar de que Nueva York siempre ha estado a la vanguardia musical, esto debió ser demasiado. ¡Y en plena guerra mundial!

Y pienso en los contrastes de un país como Estados Unidos. Unos pocos años antes de que Cage compusiera “Four walls”, en el sur un tipo negro escribía cosas como “Come on in my kitchen”, “Terraplane blues”, “Me and the devil blues” y “Love in vain” entre otras. Se trataba de Robert Johnson, el hombre que firmó un pacto con el diablo a cambio de convertirse en “the king of the delta blues singers”. El mujeriego que fue envenenado por un marido celoso a los 27 años de edad. El bluesman que solamente grabó 29 temas en dos sesiones, 29 temas que han influido de manera especial en la mayoría de los grandes músicos de blues, jazz, rock, reggae, etc ... de la segunda mitad del siglo pasado. El músico que ya tiene un lugar entre los grandes genios del siglo XX. ¡Esto si que es tierra de contrastes!

Esuchando:
John Cage – Four walls (Largo 1994)
Robert Johnson – King of the delta blues singers, Vol. 1 & 2 (Columbia 1998)

03 abril 2011

The Rothko Chapel


The Rothko Chapel es una capilla situada en Houston (Texas). Es una capilla un tanto especial, ya que no pertenece a ninguna religión o secta, sino que está dedicada a la meditación y al arte contemporáneo. Y es conocida universalmente por llevar el nombre de uno de los pintores más importantes de todos los tiempos: Mark Rothko.

Los fundadores de la Rothko Chapel, John y Dominique de Menil, encargaron en 1964 a Mark Rothko el proyecto de un espacio dedicado a la meditación, con obras suyas en las paredes, pintadas específicamente para este proyecto. Dada la personalidad de Rothko, el proyecto empantanó por conflictos con el primer arquitecto del proyecto, Philip Johnson. Luego vinieron otros arquitectos y nuevos conflictos con Rothko, hasta que finalmente la capilla fue inaugurada en 1971. Rothko no pudo verla ya que se cortó las venas a principios de 1970.

The Rothko Chapel es un pequeño edificio octogonal, sin ventanas, que alberga en sus paredes 14 pinturas monocromáticas de Mark Rothko. Estas 14 pinturas están repartidas de tal forma que transmiten al visitante una extraña sensación de oscuridad. The Rothko Chapel se ha convertido en un lugar de meditación abierto a todo tipo de religiones pero que no pertenece a ninguna, un lugar de intercambios culturales, religiosos y filosóficos, donde se llevan a cabo coloquios y actuaciones diversas.

Es fácil de adivinar, por el avatar que encabeza este blog, que Mark Rothko es mi pintor favorito de todos los tiempos. Rothko perteneció a la “Escuela de Nueva York”, que incluía a un grupo de pintores surgidos en este ciudad en los años 40. Aunque sus miembros practicaban diferentes tipos de pintura, la corriente predominante era el “expresionismo abstracto”, cuyo máximo exponente era Jackson Pollock. Rothko y otros pintores, como por ejemplo Jules Olitsky, Clyfford Still y Barnett Newman, practicaron una pintura que ellos denominaban “campos o planos de color”, que define perfectamente la obra de Rothko.

Pero, curiosamente, en los años 40 también surgió otra “Escuela de Nueva York”, la que formaron los compositores Morton Feldman, John Cage, David Tudor y Earle Brown entre otros. Su música estuvo claramente influenciada por las obras de estos pintores, principalmente Pollock y Rothko. Pero fue Morton Feldman el compositor que a mi modo de ver mejor absorbió los postulados expresionistas de estos pintores, que además fueron sus amigos, traduciéndolos en composiciones donde la repetición y el tempo resultaban fundamentales.

Fue el propio Feldman el que escribió en 1971 “The Rothko Chapel”, una composición para “viola, percusión, celesta, soprano, alto y coro”. De unos 25 minutos de duración, es una de las mejores composiciones de Feldman. Empieza con un par de minutos de viola en solitario, solo perturbada tenuemente por algunos elementos de percusión. Luego entran los coros, que dialogan con la viola como si de un funeral se tratase. Por momentos parece la música que acompañaría a una hipotética procesión de Semana Santa por el patio de un psiquiátrico.

Hay seis grabaciones de esta obra para los sellos Odyssey (1976), New Albion (1991), Col Legno (2000), Hänssler Classic (2002), Aeon (2004) y Rozart (2010). Para mi, la mejor versión es la de Hänssler Classic, con Kristen Drope (soprano), Ulrike Becker (alto), Barbara Maurer (viola), Markus Stange (celesta), Meinhard Jenne (percusión) y el SWR Vokalensemble de Stuttgart. A destacar también la grabación de Col Legno, con Julie Moffat (soprano), Ulrike Koch (alto), el Klangforum Wien dirigido por Bat Furrer y Sünfunk Chor de Stuttgart dirigido por Rupert Huber.

Como curiosidad, aunque no la he escuchado, decir que la grabación del sello Rozart la realizó el Cor de la Generalitat Valenciana y el Grup Instrumental de Valencia, bajo la dirección de Joan Cerveró.

Escuchando
Morton Feldman – The Rothko Chapel (Hänssler Classic 2002)
Alvin Lucier – Almost New York (Pogus 2011)
The Magic I.D. – I’m so awake/Sleepless I feel (Staubgold 2011)
Kees Wieringa – A new sound (DO Reccords 2006)
Manfred Werder – Stück 1998 Seiten 624-626 (Skiti 2011)
Caspar Johannes Walter – Kammermusik 1983-1995 (Wergo 1998)